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domingo, 29 de mayo de 2011

Lumbrera Tapas, conveniente y correcto


Hace ya un tiempo fui a Lumbrera Tapas, en la calle del mismo nombre, bueno casi, porque está en una esquina de una la calle cerca de la calle Lumbreras.

De entrada el sitio invita, tienen una buena carta, una selección de vinos adecuada. Y una zona de barra, bancos y otra de mesas para comer más tranquilo. Bonita decoración, líneas rectas y colores claros, la barra en tonos oscuros


En términos del servicio son en mi opinión bastante eficientes. El encargado del local, o maitre, ejerce un control prusiano del servicio y de los empleados. Lo cual, es de agradecer, porque controla la salida, los tiempos y la calidad de cada plato. Eso es un punto a favor y a imitar en muchos sitios.

Pasando a la comida, tenemos las siguientes tapas.


Ensalada Lumbreras: no hace honor a su nombre. Una ensalada fresca eso sí, esperaba más de ella. Piña, pollo, maíz, mayonesa un toque de remolacha y poco más. Diría que es una ensaladilla tuneada.
Quiero incidir en algo, que he repetido más de una vez. Si vamos a ponerle el nombre del lugar a un plato, debemos procurar que sea no bueno, sino muy bueno. El plato debe ser un referente para volver, para repetir, y para recomendar. En este caso, la ensalada estuvo suficiente.

Croquetas de bacalao: buen toque de nuez moscada, quizás con un poco más de bacalao vendría bien.

Bacalao al pilpil: un poco salado y picante. La salsa poco emulsionada. Incluso me atrevería a decir que estaba un poco subido de tono en los sabores, aunque el punto de cocción estaba correcto.

Solomillo de xanguro: la carne, para mi fortuna, estaba en su punto y sabrosa. O bien me estoy haciendo aficionado al toque de sal en la carne, pero esta tenía su toque justo de sal. Aunque las patatas me parecieron algo simple para acompañar un trozo de carne tan bien preparado. Las verduras estaban bien sin embargo.

En reglas generales, Lumbrera Tapas es un sitio para tomarte algo si estás de paso por esa zona. Creo que a pesar de tener una comida bastante aceptable, queda un poco más de trabajo para convertirse en un referente en el tapeo sevillano.

Van por buen camino, eso sí.

Su nota, 2 estrellas y media.


miércoles, 16 de marzo de 2011

Pura Tasca, volviendo y disfrutando


Pura Tasca
se ha convertido en poco tiempo en un referente. Un sitio agradable donde ir a comer que siempre entraña buenas sensaciones. Su dueño y regente, siempre te atiende con una sonrisa. Y para mi, ha sabido dar con la clave para levantar un sitio casi de culto, en un local de Triana con poca fortuna.

Un par de apuntes del servicio y nos volcamos en la comida.

La carta está diseñada en función del comensal, que pruebe cosas nuevas, que agraden a la vista, que luego pueda presumir de lo que ha comido. Para esto último el Trianero es muy dado. Cosa que en Pura Tasca saben manejar desde un punto de vista comercial bastante bien.

Los postres, son algo digno de admiración, tanto por su sabor, como por su tamaño. Tienen la medida justa para comerte uno y plantearte luego el comer otro, y casi siempre pecas.

Siempre he dicho, y mantengo que ir a un sitio en Sevilla y que te atiendan muy bien, es muy sospechoso y augura por desgracia una buena clavada. Pero en Pura Tasca entras, comes, y sales maravillosamente atendido, y sin rastros de una clavada. Son una deliciosa excepción.

Resto del mundo sevillano, tomar buena nota.

La comida:


Queso payoyo mermelada de pimientos asados, significativamente mejor la mermelada sola que la combinación de ambos. El queso en esta ocasión estaba muy fuerte y opacaba a la mermelada. Mucho mejor por separado que juntos.

Arroz meloso con magret de pato, el arroz para mi gusto estaba ligeramente pasado pero muy gustoso, tenía ese toque a trufado que me encanta y combina perfectamente. El magret por otro lado, estaba seco, cosa difícil en una carne de este estilo. Pero es el riesgo que se corre al cocinarla, y luego marcar nuevamente unos filetes para presentarla .

Fideos con agridulce ibérico, es un plato que recordaba de una visita anterior, y lo recordaba por el toque excesivo de sal que tenían los fideos. En este caso el toque salado estaba en su punto, probablemente porque estos fideos no estaban marinados en soja como los anteriores. Las verduras ligeramente pasadas en cocción y el cerdo ligeramente seco. Pero un buen plato a fin de cuentas. Pequeños errores que se superan con un sabor único.

Raviolis de pato. Sorprende que los raviolis vengan fritos, y que a su vez no tengan esa textura crocante al comerlos. Particularmente no fue uno de mis platos favoritos, me parece que la salsa que acompaña, a base de maíz y cebolla no realza los sabores, el pato con un sabor intenso y correcto se antepone incluso al del propio ravioli. Un plato que por partes agrada, pero en conjunto no aporta mucho.

Un apunte mas, el pan perfecto, un sabor diferente y cocido de forma antigua. Un detalle que siempre destaco. Abajo los picos de bolsita y arriba el pan bien hecho.

Rústica de manzana. Una lata llena de sorpresas. Los postres de Manu Jara de Masquepostres son simplemente auténticos y deliciosos. Esta sinergia de utilizar bares para vender sus productos a cambio de una publicidad más que evidente, es lo que esta sociedad necesita. Que los buenos profesionales se unan y eleven sus productos y servicios. Y sin perderme por las ramas, el tarta de manzana estaba genial, dulce en su justa medida, almendras en la cobertura. Sin palabras.

Y volviendo al principio, pude haberme comido dos, tres y hasta cuatro.

En mi opinión conservan sin problema sus 3 estrellas y media que le dí hace unos meses. Y como no, fue un placer volver, repetir y repetir.

miércoles, 26 de enero de 2011

Anká, Restaurante en miniatura. Por tamaño no por sabor


En esta nueva etapa de este blog, estamos conociendo nuevos lugares, en sitios menos frecuentes. No todo estará en el centro. Y prueba de ello, son las opciones que han ido surgiendo en el populoso barrio de Sevilla Este.

Ubicado en la Avenida Emilio Lemos, este Restaurante en miniatura destaca por sus colores llamativos en la fachada. Aunque el salón es salón pequeno y poco iluminado, esto rápidamente se olvida cuando te traen la primera tapa o te ofrecen un lista nada "miniaturizada" de vinos por copas. Un acierto en toda regla (nota mental: Sirviendo vinos por copas, se termina bebiendo mas, y por tanto mas vino se vende). David, el chef, ha diseñado una carta de temporada sencilla y augaz, con una base típica andaluza pero con el refinamiento justo. Se nota la formación clásica.

Comenzamos con un tinto, ya que el frió de fuera no invitaba a menos. Acompañan con un aperitivo queso fresco y confitura de fruta del bosque. Un detalle, es un detalle, pero en este caso y bajo mi punto de vista, algo simple y no se enlaza con el vino.

Sorpresa mayuscula del camarero cuando se pidieron un número considerable de tapas. Particularmente, por 2 tapas no se juzga a una cocina, así que a la hora de probar, es importante un abanico de opciones y esperemos que de sabores.

Que se pidió:

Croquetas cremosas de pollo, puerro y zanahoria, acompañadas con una ensalada de pimientos asados. El sabor de la croqueta estaba perfecta, muy buena, quizas un poco mas de color hubiese estado bien. Sin embargo, el balsámico que usan de aderezo es uno de los más dulces que he probado en mucho tiempo. Últimamente veo como se abusa de este vinagre. Pero igualmente las crroquetas estaban pa' repetí.

Milhoja foie, manzana y queso de cabra sobre pan tostado con cardamomo. Una buena materia prima es fundamental para un plato, y sobre todo usarla adecuadamente. Y en este plato se consigue de forma magistral. Y si piensan que me refiero al queso, al foie o a la manzana, se equivocan. Me refiero al pan.

Hago un inciso corto (espero). El pan que aquí se sirve, está a la altura de los grandes restaurante de la ciudad, tanto por su sabor y calidad, y por que son realizados por la misma persona (Fidel, al cual dedicaré una entrada en exclusiva en un futuro). Mérito tiene el panadero, y luego el chef que hace de ese producto un plato digno.

Que poco "arte" queda en esta ciudad sobre el saber hacer un buen pan. Nos han invadido el pan industrial, y eso es tremendamente grave. Estamos perdiendo una identidad y unos sabores inigualables. Honestamente, y para mi, me dá igual que el pan de horno cueste el doble que el industrial. Su sabor y su razón de ser lo merecen. Lástima que sea tan dificil conseguir buen pan en esta ciudad.

Volviendo a la tapa, que me voy por las ramas, el cardamomo del pan se siente, se saborea y complementa el resto de sabores. Cosa que sorprende al tener un queso de cabra. Pero virtud del cehf, equilibrar los sabores y realzar el plato. Esta tapa es una estrella del lugar, ó un galáctico para usar un adjetivo fútbolero.


Hamburguesa de toro de lidia. No puedo evitar hacer una crítica feroz respecto a este plato, a pesar que me gustó y me terminé. Pero leer "hamburguesa" activa en mi cerebro la idea del clásico, pan, carne, extras y pan. Y en este caso, faltó el pan, y no me refiero a su ausencia, me refiero al propio pan (va de panes la cosa), este debe ser a mi entender, blando pero con cierta firmeza para sostener los ingredientes del interior. Quizás sea esto muy purista, pero una hamburguesa es una hamburguesa. El glaze de mostaza dulce estaba bastante bien. La carne cocida a la perfección pero quizás algo salada, pero sin mayor importancia.

Crema de coliflor y ajo tostado. Reconforta una buena crema en invierno, o una sopa o cualquiera de sus derivados. Además que en cocina funcionan muy bien, y salen sin mayores atenciones. En términos generales me gustó, a pesar que tenía un sabor algo intenso en fécula, menos patata para la próxima. El ajo tostado, perfecto, tostado y sin ese sabor amargo típico de cuando lo haces mal. Cremosa con un sabor algo intenso en patata. Ajo bien sin ese toque amargo.

Pez de Pedro del rio frito. Para pedir un plato. Trae un pan especiado y una salsa con un toque de jengibre ideal. De lo bueno hablo poco. Y este pescado esta muy bueno.

Siguiendo la recomendación de unos amigos (mucho más experimentados que yo en el mundo blog), Annalibera y El Gourment de Provincias, recomiendo este sitio para ir a tapear, comer y tomar un vino, incluso, considero que merezca la pena irse hasta Sevilla Este.

3 estrellas sin dudarlo.


miércoles, 20 de octubre de 2010

La Tasca del Pintor, abacería con gracia

Se que he estado perezoso ultimamente, pero he estado de viaje (gastronómicos al final) por Florencia y Galicia, así que imaginen lo que he comido y bebido, desde Chianti hasta Ribeiros, desde lampredotto hasta vieras. Pero vuelvo con unos post atrasados pero interesantes a la vez.

Empiezo por uno sencillo y bien avenido.

El barrio de los Bermejales se ha ampliado mucho, las últimas promociones de VPO han creado nuevos locales comerciales y muchos han optado por la restauración, para mi suerte muchos de ellos de gran calidad.

La tienda del pintor es una abacería ubicada en la calle Finlandia, de recién apertura, apunta maneras para ser un sitio popular en el barrio. Os narro mi experiencia y su correspondiente crítica.

Número de comensales 6. En resumen se pidió: Rulo de cabra al horno, foie de pato, chicharrones de Cádiz, pate de perdiz, fabes con almejas, tabla de quesos, lomo de atún con cerezas, pan de mechá con chorizo.

Para iniciar y cerrar el tema bebida, diré que la bodega es nueva y buena, tienen unos tintos y blancos poco populares pero muy buenos. Yo en particular me decanté por el Ben-Zuaique un vino de Almeria que tiene un buen sabor en boca.
Apunte: espero mejorar mis comentarios sobre el vino, ya que haré próximamente un curso sobre cata de vinos. La formación es formación es importante.

Por la comida diremos que:
El rulo de cabra al horno, no estuvo mal, pero necesita un aporte de cocina, la presentación estuvo buena, pero un buen queso necesita sustento para resaltar.

Foie de pato: presentado junto con unos bastones de pan tostado y una salsa dulce, es un acierto en toda regla. El pan puesto de esta forma realmente facilita el comerlo. El foie era de buena calidad y de buen sabor. Recomendable.

Chicharrones de Cádiz: para los menos entendidos, chicharrones tiene muchas definiciones, desde la piel del cerdo frita, hasta, y en este caso, una corte de carne y grasa de credo muy fina. Se presenta en plato espolvoreado con pimentón picante, que aporta un toque de sabor a la insípida carne. La carne por defecto no tenia mucho sabor, necesita un toque de condimento, sal y pimienta en su forma mas básica.

Paté de perdiz: presentado como el anterior foie de pato, es un acierto por su cremosidad y sabor. Usan la misma salsa dulce, que en mi opinión podrían cambiar para aportar diferencia marcadas entre los platos de paté.

Fabes con almejas: inicialmente eran con jabalí, pero en ultimo momento cocina advirtió del cambio. Buena cocción de las fabes, tiernas pero mordientes, un sabor correcto, pero faltaban almejas, un plato único no puede llevar 3-4 almejas. Ellas dan sabor, imaginen un mayor número de ellas en plato, insuperable. En particular, no recomiendo el plato, a no ser que aumenten la cantidad de almejas.

Tabla de quesos: buenas selecciones de queso, falta presentar la tabla en cuanto a información, y un poco de orden en la tabla. de tal forma de comer los menos fuertes e ir progresando en sabor.

Lomo de atún con cerezas: es un trozo de atún relleno de cerezas en conserva hecho al horno. Bueno, pero las cerezas en conserva decepcionan. Aunque para las fechas, se torna difícil encontrar cerezas frescas. La salsa contrasta los sabores en buen termino, un plato correcto.

Pan de mechá con chorizo: Un pan relativamente bueno, con una carne sosa, por desgracia un plato para no volver a pedir. El chorizo nunca vino, de quedaría en cocina. Ponen un toque de comino que sorprende por que no coordina en ningún caso. Replantear el plato sin dudarlo.

El sitio tiene ambiente, está bien decorado, y la atención es buena. Gente joven con trato cordial pero no por eso descuidado.

Su nota respectiva. 2 estrellas






miércoles, 29 de septiembre de 2010

Bar Zurrutraque, algo diferente de algo muy típico

No soy muy fanático de las críticas del ABC, sobre todo por que veo que todo les resulta buenisimo, o jamás dicen que algo está mal. Tampoco me las he leido todas, pero si unas cuantas. Lo que si hago de ves en cuando es ir a un sitio que ellos mencionan. Y en muchos casos aciertan y en otros fallan. Este por fortuna no defrauda.

Eramos 4 comensales, y comimos de forma comedida, si lo comparamos con el post anterior. Lo primero es que la bodega está bien surtida y tiene una variedad apreciable de buenos caldos en copa. Felicito la iniciativa, y como a lo bueno uno se acostumbra rápidamente, amigos restauradores a copiar esta opción. Incluso tienen vinos de Somontano, vinos que a mi humilde paladar encantan pero que resultan de carácter intenso comparados con un Rioja y un Rivera. Pero centrémonos en la comida.

Empezamos suave con un bacalao con puré de manzana y morcilla a la plancha, correcto en su preparación y por encima de todo en su punto de sal. El puré de manzana con un tono pardo oscuro chocante a prima vista (mera oxidación) pero sabroso en su conjunto. La morcilla no me entusiasmo y estaba fría.

Seguimos con un atún con cuscús. Aquí tengo una acotación que hacer, si bien nos preguntan como queremos el atún, esperamos que nos lo puedan cocinar a nuestro gusto. El caso fue el contrario, lo pedimos poco hecho, pero llegó bien hecho. El gusto, aunque bueno, fue ligeramente mermado por la "sobre cocción". Atentos a esos detalles. El cous-cous bastante suelto y lleno de sabor.

Los huevos friki, que al parecer son todo un clásico. Consisten en presentar una copa de cóctel con el chorizo al fondo, el huevo encima y un parmentier de patata al sifón coronando. La idea y la presentación me pareció elaborada y creativa. El sabor ligeramente soso, pero nada cargado de ese sabor grasoso que presentan muchos platos de huevo.

Continuamos con carrillera al vino tinto con arroz y setas. Una carne jugosa y bien preparada, el arroz ligeramente pasado. Y la salsa de vino tenia poco cuerpo y faltó un poco de realce en los sabores.

Paso por alto un arroz meloso de queso canario muy rico. Esta ves el arroz si me pareció que esta en su punto. Este bar es uno de los que da cremosidad a sus arroces mediante el queso. Y me pareció un cierto y un plato para repetir de forma continuada. Que conste que yo quería más y la democracia de la mesa vetó mi propuesta.

Las croquetas de cola de toro, terminaron siendo de queso y jamón. Muy buenas, grandes y con presencia. Pero si en la carta o en este caso pizarra pone "de toro". Nada cuesta cambiar a queso y jamón, o simplemente tacharlo de la pizarra. Quizás esto suene muy infantil, pero veo el nombre de un plato, y ya puedo imaginar sus sabores en boca. Lo de infantil es por caprichoso. Por que las croquetas estaban deliciosas, pero yo las quería de toro.

En cuanto a los postres, helado de galleta maría y bizcocho de chocolate, junto a una tarta de queso.
Si empiezo por el último, estaba bien, sencilla con un topping de frutas a medio camino entre los arándanos, las fresas y los frutos del bosque, no hubo consenso en la mesa. Y lo de preguntar, pues los buenos vinos pueden nublar las buenas mentes. El helado no tuvo mucho éxito aunque a mí me gustó, un toque de vainilla en el helado daría un toque clásico que seguro atraparía al comensal.

Para una comida rápida y de nivel, vayan al Zurrutraque. El chef apunta maneras de convertirse en un alguien este mundo tan duro como es la cocina.

2 estrellas y media


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Bar Yebra, buena comida, buen servicio, pero falta el detalle

El Bar Yebra es un sitio al que se va a comer bien. Y cierto es que se tiene que ir por que bien comunicado no está, pero si hay peregrinos que se lanzan en una aventura por los montes gallegos, por que no hacerlo por tu ciudad. Para los que ya piensen que no es lo mismo, vayan a Yebra y luego hablamos.

Mucho se ha escrito sobre este sitio, y mucho se ha alabado, yo no seré distinto pero intentaré dar mi versión, mi crítica y lo que creo que podemos cambiar para mejor.

Quienes eramos y que pedimos?. Respondo a la pregunta transcribiendo la comanda.

2 comensales
6 cervezas
2 copas de tinto
1 copa de luis felipe
2 cafes
arroz con langostinos (230gr)
1 ración de corvina
1400gr de cabrito al horno.

Y si, lo admito, fue un festín, pero todo estaba muy bueno y queríamos probarlo todo. Sin embargo, hay un punto que tiende a molestarme cada ves más. He de confesar que nos la clavaron, con gusto pero nos la clavaron. No suelo comentar precios de los sitios por que no es parte importante de mi labor. Pero el hecho que siempre se cumpla, "camarero muy amable, atención muy esmerada, clavada casi asegurada" hace que se dude de la buena voluntad del trabajo de sala. Repito, no me quejo de la comida, me quejo del modo.

No me gustan los sitios, donde desde un principio se presume que el cliente sabe lo que se vende y como se vende, y el Yebra tiene ese defecto. Compensado mil veces con la gloriosa comida, pero defecto al fin. Por que si te pido "ponme el cabrito", como te apareces con 1.4 kilos de cabrito... Luego nos quejamos de los que van preguntando cuando cuesta todo antes de pedirlo...

Aclarado el tema y sacada la espina, paso al tema fundamental del blog. La comida.

Las cervezas: no suelo comentar casi nunca, pero me sorprende que en la primera ronda, vaso lleno. Las rondas siguientes vaso al 75%. UNIFORMIDAD. La base de un buen servicio es la consistencia, todo sale siempre igual para todos.

El vino tinto: La bodega esta bien surtido, dentro de lo que podría esperarse en un bar de tapas. Buenas opciones.

Copa deLuis Felipe: Habla por si sola

Cafes: el detalle de invitarlo no vendría mal luego de la clavada.

Arroz con langostinos (230gr): Un arroz deliciosamente preparado. Tenia un exquisito gusto dulzón dado por un toque justo de pimentón. Simplemente muy bueno. El langostino perfectamente cocinado.

Filete de corvina: Un buen filete de corvina sin piel, jugoso por dentro y pardo por fuera. Muy bien preparado y con el sabor justo de sal. Añaden unas gambas al ajillo que complementan muy bien al pescado. Sin embargo yo eliminaría la ensalada de acompañamiento. Es de sobre o de botes precocinados. Destruye el plato por mas que el pescado sea el mejor.

Cabrito al horno: Superada la sorpresa del tamaño, el cabrito estaba jugoso hasta niveles casi virtuales. La carne se despegaba del hueso con mucha suavidad, signo claro de una buena y larga cocción al horno. Es un plato que a pesar de las patatas que acompañan (fritas y de bolsa), tiene un sabor insuperable. Yo intentaría cambiar esas patatas, por unas hechas al horno con un toque de orégano y diera un poco más de tono al cabrito cuando lo marcan.

Sin dudarlo, 3 estrellas.
PD: media estrella la pierden en el servicio.

domingo, 8 de agosto de 2010

Pura Tasca. Pura calidad

Un sitio que me habían comentado, me habían recomendado, me habían puesto los dientes largo, me habían puesto a salivar. Un lugar a donde merecer ir a peregrinar, sobre todo por que la recompensa desde el punto de vista gastronómico vale la pena.

En la calle Numancia 5 está Pura Tasca, ojo y antes que nada. Las calles de Triana las han puesto TODAS en sentido contrario, dicho esto, seguimos. Aprovechando que esta ciudad se vacía en verano, y es posible disfrutarla sin agobios, nos diriguimos cual peregrino al sitio en cuestión.

En primer lugar es un sitio que no destaca por su decoración. Es un típico bar trianero con matices modernos, paredes pintadas en pintura de pizarra para colocar la carta, lista de vinos, tapas frías, tapas caliente y recomendaciones varias. Muy correcta la sala y mucho más la atención.

Hay detalles que marcan diferencias. La cocina abierta deja ver la frescura de los productos con los que trabajan, las técnicas que emplean, la perfecta sincronización que tienen al ordenar, preparar y sacar los platos. Usan tu nombre para remplazar la insípida frase, "Calamares para la 3" por "Calamares para Ray", un detalle que me llamó la atención gratamente. Luego el Jefe de cocina se acerca a tu mesa y te da la bienvenida, punto positivo, odio los sitios donde el encargado pone esa cara tan típica de "a que han venido, por que estamos ocupados". Por último, algo a destacar es que el personal de sala debe conocer la carta, saber explicar que es cada plato, incluso saber como se prepara y sus ingredientes. Un detalle menor que siempre, siempre puede corregirse con una sonrisa amable y humildad.

No pude probar los vinos que tienen, al andar motorizado, pero la carta de vinos se veía balanceada. Quizás por los tiempos calurosos, eche en falta una mayor presencia de blancos en la lista.

A la comida, que como sabemos da título a este blog. Todo por desgracia no lo pudimos probar pero lo que si, estuvo delicioso. Comenzamos.

Foie con chutney de manzana y pan de 7 especies: El foie como siempre un acierto, pero quizás yo lo sirviese pasado por plancha. El chutney de manzana correcto, un chutney es para simplificar una confitura de fruta que no lleva azúcar añadida (o al menos como otras preparaciones) y se dejan los trozos de fruta enteros pero bien cocinados. El pan fue una de las mejores experiencias que he tenido en mucho tiempo. El sabor me transportó directamente a mi querida Venezuela al recordar inmediatamente la "Torta Negra", la combinación de las especies, la melaza en la parte superior, es un gran acierto por parte de la cocina, que no solo hacen pan, sino que logran levantar sensaciones con los sabores. Para los no aficionados a la gastronomía venezolana, la torta negra se prepara en diciembre y requiere macerar los frutos secos en licor añejo, de aquí que los sabores sean similares, y luego una preparación bastante difícil para los menos expertos.

Queso Pajarete con confitura de membrillo: Queso artesano de la sierra de Cádiz, específicamente de Grazalema. Servido sobre papel de estraza junto con una confitura de membrillo. El sabor muy bueno pero la presentación sinceramente mejorable.

Fideos con pato: Fideos de arroz macerados en soja y luego cocidos con verduras varias cortadas en julianas, se corona el plato con unos filetes de magret de pato. Los fideos al primer bocado estaban ligeramente salados, pero luego re-saboreando, pude detectar que realmente no es sal, es el sabor a soja intenso que tienen, al cual nosotros los occidentales no estamos tan acostumbrados. Igualmente la soja que se puede conseguir por estos lares, no es ni de lejos las buenas salsas que puedes conseguir en los países asiáticos. El pato estaba muy a mi pesar un poco seco, la carne de pasto es muy magra, a pesar que la recubre un buen trozo de grasa.
Arroz meloso y su carabinero: Arroz meloso con una carabinero a la plancha. El arroz meloso es una especie de risotto aglutinado con crema de leche. De sabor estaba muy rico, pero el arroz estaba ligeramente pasado, muy blanco para mi gusto. Es un inconveniente que tiene el servir arroz que se debe precocinar con antelación, ya en otra entrada hable sobre el risotto de los restaurante. El carabinero estaba en su punto. La carne estaba perfectamente cocinado. Punto positivo para la cocina.

Bacalao y pilil de boletus: El bacalao confitado y perfectamente desalado, junto con un pilpil de boletus muy bueno. Quizás lo único que cambiaría serían las chips de ajo que acompañan al pescado. No creo que complementen los sabores del plato, daban un cierto amargor al plato. A pesar de ello, plato recomendable.

Pulpo frito: Ya para terminar, pedimos un pulpo frito, que estaba cocinado y frito en su punto. Lo acompaña unas verduras en tempura al punto justo, crucientes por fuera, suaves y mordientes por igual.

Un sitio que no defrauda, que te atienden bien, que comes muy bien, y que la gente suele abarrotar.

Su nota, 3 estrellas y media

domingo, 11 de julio de 2010

Restaurante Becerrita, GastroBar en Sevilla

El sábado pasado fui a este sitio, Restaurante Becerrita. Lo encontré o mejor dicho me lo recomendó una guia de restaurante y gastrobares de España, editada por la Real Academia Española de Gastronomía. La verdad es, que la encontré en un vuelo de Iberia Zurich-Sevilla y me la quedé. Recomiendan otros sitios, los cuales intentaré como no, ir, disfrutar y reportar.

La ubicación en la calle Recaredo deja un poco lejos a este local de las acostumbradas rutas de tapeo. Pero hay sitios que merece la pena el viaje, y este es uno de ellos.

El servicio de los camareros es impecable. Digno de los grandes sitios. Siempre he criticado la actitud "graciosa" y condescenciente de los muchos camareros sevillanos. Aquí los camareros te atienden, te miman, son capaces de defender y explicar un plato con una precisión absoluta.

¿Qué se comió?, 6 tapas muy buenas, un par de detalles pero todo de la mas alta calidad

Croquetas de cola de toro: Las recomiendan de siempre, son un éxito indiscutible de este sitio. Está deliciosas, cremosas por dentro, aunque no tienen esa típica base de leche o patata, pero están muy bien hechas.

Lomo de buey con berenjena frita y sal maldon: Un trozo de carne casi del tamaño de un puño, y eso que era una tapa. Cocinada a la plancha hasta su punto justo, al punto. Recuerdan en el post anterior cuando hablé de como se debe cocinar la carne, pues todo al dedillo. Quizás la carne no esté al punto de cocción para muchos, pero no dudo que puedan pasar un poco mas por la plancha. Quizás una salsa suntuosa podría realzar este plato.

Solomillo de cerdo con foie y salsa de vino oporto: Una salsa de oporto y cebolla caramelizada sublime, con un dulzor justo para contrastar con el foie y la carne. Es un plato que mi colesterol aborrece, pero mi paladar desea con locura. Por que será que lo bueno tiene tantas calorías. Simple, la grasa unifica y realza los sabores.

Revuelto de espárragos trigeros: Tenia mis dudas con respecto a este plato, puesto que ya no es temporada de espárragos. Pero el camarero me convenció de pedirlos, al jurarme que no eran congelados. El revuelto tiene espárragos y habitas, además de poco huevo para ser realmente un revuelto. Los espárragos resultaron ser de viveros, su forma y sabor delataba su origen. Los espárragos de vivero suelen ser más pequeños, todos del mismo grosor y con un sabor ligeramente más amargo que los naturales. Lo cual dejó a este plato un mal balance entre ese amargor y el dulzor que deben aportar la habitas. Es el problema de forzar un plato de una temporada en otra.

Caballito de jamón y huevo de codorniz: Tosta de pan casero frita, loncha de jamón y huevo frito de codorniz encima. Bueno pero no recomendable, un buen aperitivo para iniciar la comida.

Presa con crujiente de moztaza y pure de patata con un toque de mostaza: Francamente un plato de sabor delicioso pero con un detalle de preparación. Recordarán el post de La Azotea donde comentaba como una carne mal ejecutada arruinaba el plato. La presa estaba mal sellada y no bien descansada, lo que hace que al cortarla suelte sus jugos en forma de esa "sangre". Lo cual sobre un pure de patata, muy rico por cierto, queda rodeado de un charco que arruina la presentación. El sabor no se altera, pero visualmente desluce.

Una grata nota de 3 estrellas y media, y una firme recomendación para que se visite.





sábado, 26 de junio de 2010

La Azotea, detalles buenos y malos

A este sitio de la Calle Jesús del Gran Poder tenia muchas ganas de visitar. Pero siempre se presentaba el mismo problema, todo lleno o todo reservado. Evidentemente esta situación hacia que tuviese más ganas de ir, puesto que un sitio lleno es sinónimo casi seguro de buen servicio y buena comida.

Al llegar a las 14:10 barra totalmente llena y mesas reservadas. Por fortuna se pudo encajarnos en un mesa cuya reserva venia para las 15:15. La situación fue un poco mal manejada por el propio dueño, al casi imponernos una hora para comer. Sin embargo, es un poco cura de humildad para todos nosotros, y acostumbrarnos a RESERVAR. Lo que no pude comprender fue la hora de la reserva, 15:15, y que al final de nuestra comida seguían las mesas vacías. Conclusión, llame y reserve.

El servicio fue muy correcto durante toda la comida. Un punto muy bueno ha sido la bodega, tienen un surtido interesante de vinos, y el punto a destacar es como la manejan. Una situación que muchas veces me he encontrado, es que una botella es demasiado para la mesa, mas si mis acompañantes no beben vino (esto de la amistas es lo que tiene). Pero aqui han apostado por tener una bodega más abierta. Tienen tintos, blancos, rosados, albariños, etc, en total serán unos 12-15 vinos para tomar en copa. Una opción digna de copiar en muchos bares y restaurantes sevillanos.

La comida. El menú está bastante equilibrado y realizado con productos de alta calidad, productos de la región y en su mayoría españoles. Tienen una opción de platos fuera de carta que son los típicos platos del día, productos frescos y de temporada. Un punto a favor, y ya lo he comentado antes, carta pequeña mejor que carta larga. El que mucho abarca poco aprieta.

Croquetas del chef: Patata, salmón y eneldo. Muy ricas y recomendables, apunta maneras para ser LA croqueta de Sevilla. Tiene dos detalles que no puedo pasar, el eneldo no se siente y estaban ligeramente frías en el interior. Brillantemente presentado con una patata cocida, rúcula y pimentón. Hay sabores que recuerdan a otros platos, y este acompañamiento recuerda con claridad a pulpo a feira.

Revuelto de la casa: Cocinar huevos es difícil, al menos cocinarlos bien. Aquí lo logran en su revuelto, dejan cierta humedad en él que evita esa sensación áspera y de goma que tienen los huevos muy y mal cocinados. Lleva calabacín, cebolla y pimiento si no se me escapa alguno. Lo mejor es que viene cubierto con jamón, y jamón del bueno. No será un 5J pero tiene un calidad envidiable.

Corvina a la plancha: Lomos de corvina a la plancha cocinados en su punto, jugosos, pero que necesitan 2 cosas, unos pocos segundos más a la plancha y dejarlos reposar un minuto para conservar la humedad del pescado una ves lo cortemos. En términos absolutos esta bien, quizás un poco más de sazón no vendría mal.
El acompañante es un "puré" de patatas preparado al estilo francés, que no es más que un puré más ligero con una mayor cantidad de aire incorporado. Es el punto medio entre un puré y una espuma. No soy muy amante de las espumas o de los acompañantes bien aireados, puesto que prefiero las cosas del morder. Pero hay algunos chef que lo usan para sustituir a las salsas o bien para darles un sentido de continuidad a las texturas del plato.

Medallones de antílope: No me quedó realmente claro si era antílope o no, pero la carne esta muy sabrosa por si misma. Pero llego a mi mesa cruda. Cuando se cocina un medallón de 4cm de alto es el riesgo que se corre. Aún así, un error imperdonable ya que la parte interior estaba fría de nevera.
Luego de solventar el problema y pasar el carne nuevamente por la plancha, volvió francamente mejor. De nuevo repiten el acompañante de puré de patatas aireado (no consigo el nombre verdadero, pero ustedes me entienden) y aquí creo que hay un fallo terrible en la forma en la que se ha pensado el plato.
La carne, al menos la mía, por efecto de regresarla a cocina no tuvo tiempo de reposar y la carne soltó sus jugos al instante de cortarla. Además el puré fue perdiendo aire y se quedó más líquido, que si luego se suman los líquidos de la carne, arruinan por completo el plato.
Este plato de carne cumple el ejemplo de que un buen producto puede estropearse bien por mala preparación o mala conceptualización del plato. Con un par de cambios sencillos salvarían este buen plato. Preguntar el término de la carne deseada y colocar unas verduras a la plancha de acompañante.

Aún así con todo lo dicho, volveré. No solo para probar más cosas, sino para compartir una buena experiencia.

Su nota; 3 estrellas

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domingo, 23 de mayo de 2010

KON-FUSION, un tesoro escondido

Este viernes nos fuimos a probar un sitio que tenia ganas de ir desde hace tiempo. Bueno, el plan era ir a otro pero aproveché un poco las circunstancias y decidí ir a Kon-fusión.

Es un sitio que tiene dos ambiente, al entrar tiene unas mesas altas ideales para compartir unas tapas. Al final una barra diseñada para dividir la cocina del comedor y que permite tomar un aperitivo cuando esperas por una mesa. Girando a la derecha se encuentra el comedor, una decoración moderna y sencilla. Ellos definen su comida como tradicional, pero es la tradición que coquetea con lo moderno.

Inicialmente íbamos al comedor pero tuve que dar mi brazo a torcer y se decidió por el tapeo. Y aquí una grata sorpresa, tienen dos cartas de tapas y la del salón, pero se puede pedir de ambas sin ningún problema. Me molestan los sitios que ponen impedimentos en cuanto a ordenar de las diferentes cartas. Sé que puede ser complejo poner un plato pensado para el salón en una barra de tapas. Pero como dijo el camarero, "se coloca el plato como ración", que simple y demoledora verdad. Un punto positivo del lugar.

La bodega está bien surtida y tiene una calidad aceptable para los precios. La carta (ambas) está bien balanceada y tiene un número razonable de platos para un comedor para 35 personas aproximadamente. En el tema comida todo estuvo muy acorde con la descripción y el precio. Hago una lista de los que se ordenó.

Croquetas de la casa. Hechas con una bechamel que parecía enriquecida con un caldo de pollo, un cruce entre una bechamel y una velouté, con sus respectivos tropezones de jamón. En mi cruzada por encontrar la croqueta perfecta esta apunta maneras.

Queso de cabra gratinado. Correcto, directo y nada reseñable.

Rissoto de boletus y foie. Cremoso, con los granos de arroz cocidos casi a la perfección, estaban ligeramente pasados, pero no desmeritaba nada el plato. Una buena cantidad de boletus y una porción adecuada de foie. Muy rico sin duda.

Morcilla. De buena calidad y un sabor muy suave.

Hamburguesa de langostinos. Este plato me causó interés en la carta y estuve un poco desilusionado. Esperaba una hamburguesa como tal, su pan arriba abajo y la carne en medio. Pero solo pareció la carne con patatas fritas de contorno. La carne de langostinos (enteros) estaba bien pensada pero los langostinos estaban chiclosos, típico de una mala cocción. Sin embargo, el sabor esta muy bien, y creo que este plato puede y debe mejorar. Tiene un sabor realmente bueno y creo que se puede pulir la ejecución y la presentación.

Este sitio lo recomiendo sin mayor problema.
Su nota, 3 estrellas.


jueves, 20 de mayo de 2010

Taberna del 10. En el centro centro.

La Taberna del 10 es un sitio al cual suelo ir, me parece un sitio donde te tratan bien y la comida es buena. Y tienen chaquetes (de criadero claro) fritos con pimentá que encanta.

He estado comiendo en barra y en salón, en ambos el trato es muy bueno. La última ves que comí allí fue con unos amigos gallegos y parte de mi familia, bebé incluido (no mío para tristeza de mi madre), me sorprendieron varias cosas. La primera es que sentí que la calidad de los platos había descendido. Y me refiero a la calidad en la preparación del plato. Una tabla de salmorejo con bacalao, nunca debe presentarse con un pescado poco desalado. Comienzo a notar que el desalado del bacalao es una asignatura pendiente en muchos sitios en la capital. Yo lo atribuyo simplemente a la pereza. Revisar cada pieza requiere tiempo y esfuerzo y algunos parecen no estar dispuestos a invertir en ello.

Para que no todo suene a malas noticias. Tengo que decir que el resto de los platos fueron excelentes. Unas croquetas bien preparadas, un choco frito tierno y frito en su punto. Carrillada con una buena salsa pero unos minutos más de cocción no le vendrían mal.

Volviendo al tema de las sorpresas, destaco algo un tanto común en algunos sitios de esta capital. Y que en la Taberna del 10 lo he visto en esta oportunidad. La calidad de la comida en salón y en barra suelen ser diferentes. En barra, no entiendo por qué, suele ser ligeramente mejor. El tapeo sevillano quizás pueda ser el responsable. Garantizar un cliente que tapea parece ser mas rentable que uno que entre en salón y pueda incluso gastar más. A pesar que ambos clientes puedes incluso pasar el mismo tiempo en el local.

A pesar de todo, este sitio lo recomiendo. Es un buen ejemplo de la cocina típica sevillana, del buen tapeo, y del buen servicio.

La nota, 2 estrellas y media.

domingo, 9 de mayo de 2010

Robles Tapas, de lo típico lo mejor

La Casa Robles nos tiene acostumbrado a un buen servicio. No por nada son una institución en la ciudad. Incluso el gran Martín Berasategui se apuró a decir que estaría encantado en pasar una temporada detrás de esos fogones, claro que estaba abriendo su restaurante en Sevilla, al cual iremos sin dudarlo.

Tapas de buen calibre. La cocina hace un fondo oscuro que extrae lo mejor de los alimentos y hace una base insuperables para las salsas que acompañan las tapas de carne. Sin embargo el acompañante de la carrilla (en este caso) desluce mucho, una patata paja que mis dudas tenia si eran de bolsa. Una buena carne, mordiente por naturaleza, requiere para mi gusto algo que de cuerpo y suntuosidad. Algo que recuerde al morder tan natural al comer carne. Mis sugerencias son una patata cocida, un puré de verdura con tropezones, o incluso una verduras salteadas al dente.

Tienen una tapa de mojama de atún de Barbate que brilla por su sencillez, aunque soy amante del atún rojo, no puedo negar que la sobrexplotación puede hacer que nos quedemos sin este manjar. Sería interesante forzar a que las empresas de restauración se responsabilicen por la procedencia de este producto, y claro está nosotros como consumidores exigirlo, y rechazar a los que no lo hagan.

Volviendo al sitio, su precio vale la calidad de las tapas, es algo más caro que los típicos bares de toda la vida. Pero es que las tapas de toda la vida pueden siempre mejorarse, y allí esta la clave para distinguirse del resto. El servicio me pareció muy correcto y bueno, un buen "tapista" se sentiría dignificado al ir a comer allí. Una buena escuela la de los Robles, sin dudarlo.

Una nota: 3 estrellas